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“La palabra regeneración pasa a tener respaldo y validez”

El manejo holístico es un proceso de planificación estratégico, cuyo uso integral de los recursos ayuda a garantizar que el ganado esté en el lugar correcto, en el momento adecuado y con el comportamiento preciso. Pampa Oriental, fundado a fines de 2019, es parte de la red de centros globales del Savory Institute y representante en Uruguay. Con gente joven y profesional al mando, se especializa en capacitar en manejo holístico a productores uruguayos. Felipe Urioste, director de Pampa Oriental, dialogó con Rurales El País y profundizó sobre la relevancia del sistema.





-¿Qué es, qué implica y para qué sirve el manejo holístico?

-El Manejo Holístico (MH) es un marco y un conjunto de conocimientos que revierte la desertificación, restaura los pastizales, genera rentabilidad y lucha contra el cambio climático. Con sus cuatro pilares: Planeamiento Financiero Holístico; Planeamiento Holístico de la tierra; Planeamiento Holístico del Pastoreo; y Monitoreo Ecológico, el MH se diferencia de otras prácticas porque no solamente abarca aspectos productivos (pastoreo), sino que todos los componentes están relacionados al contexto del productor. A través del MH, tanto el Savory Institute a nivel global, como Pampa Oriental a nivel local, incorporan consideraciones ecológicas, económicas y sociopolíticas en una solución única, integrada y holística que regenera las tierras y los medios de vida, restaurando simultáneamente la estabilidad de la comunidad y luchando contra el cambio climático.

-¿Qué tan probable es que funcione en Uruguay? Es decir, ¿qué tal lejos, o cerca, está Uruguay de producir de forma holística?

-En Uruguay hay productores haciéndolo desde hace tiempo. Bien aplicado tiene el mismo éxito que se obtiene a nivel mundial. Hoy, con todo el buen trabajo que se hace con los diferentes pastoreos racionales, grupos, organizaciones, entre otros; en todas partes del territorio nacional muestran que Uruguay no solamente no está lejos, sino que presenta una oportunidad única de producir de una forma regenerativa.

-¿Pero qué tan preparado está el productor uruguayo para adquirir estas nuevas formas? ¿Hay consciencia? ¿Hay consciencia a nivel gubernamental?

-Por lo que hemos visto, escuchado y aprendido de productores que tienen décadas en el rubro, hubo y hay un cambio grande frente a la manera de administrar los establecimientos. Son muchísimos los casos que pasaron de una producción más extensiva o “tradicional” a algo más intensivo con una lógica a través de todas las herramientas e información que han aparecido a través de estos últimos años. Uruguay está creciendo más rápido de lo que esperábamos, con respecto a ese cambio de consciencia que se hace notar en países desarrollados como en Estados Unidos partes de Europa y Oceanía. Y no me refiero solamente a la consciencia de personas volcadas en el agro donde algunas llevan esta filosofía desde toda la vida y otros que están más convencidos día a día, a quien me refiero es al consumidor final. A nivel gubernamental y entes del agro también. Están todos yendo hacia el mismo camino; buscando posicionamiento país, protegiendo el producto carne, y buscándole ese valor monetario a la captura de carbono. Ya de por sí que el presidente Luis Lacalle Pou haya participado de la Cumbre de Ambición Climática de Naciones Unidas y haya resaltado la importancia para el país de la mitigación del cambio climático y la adaptación, es algo realmente importante y significativo. Adquiriendo esta forma de manejar los recursos y uniéndose con metodologías y monitoreos que verifican y que tienen peso a nivel mundial como lo es el E.O.V. (Verificación de Resultados Ecológicos) del Savory Institue, la palabra Regeneración que hoy en día es tan “marketinera”, pasa a tener respaldo y validez, lo que a nivel país puede generar un sinfín de oportunidades.

-¿Cuáles son los resultados productivos y económicos reales que deja en una empresa que utiliza estos métodos?

-El éxito del MH se debe a su rentabilidad, al ser altamente escalable y basarse en la naturaleza y su funcionamiento. Es regenerativo, porque aumenta la productividad de la tierra, volviéndola más receptiva, mejorando las tasas de ganado y redundando en un aumento de las ganancias percibidas por los propietarios, al tiempo que restaura y aumenta la viabilidad a largo plazo de la base de recursos, la tierra. Está orientado al futuro, porque crea las condiciones necesarias para la integración y proliferación de mercados regenerativos verificados. Los resultados económicos se trasladan a una mayor disponibilidad de forraje, sin el aumento de insumos en la empresa, más bien disminuyendo, lo que conlleva a un posible aumento de carga en el establecimiento. En el mundo hay miles de casos donde los productores aumentan sus porcentajes de producción y rentabilidad en un lapso muy corto. Uruguay no es la excepción. Productores que han cambiado completamente la manera de producir mediante estas prácticas regenerativas, han sufrido cambios impresionantes en lo que respecta a números y estamos hablando de productores que se encuentran en el rango de los que ocupan el 50% o 60% del territorio nacional, productores con extensiones de 2.000 a 4.000 hectáreas. En otros casos, para citar ejemplos, productores están trabajando y produciendo en lugares que son considerados “improductivos” y presentan porcentajes de producción por encima de lo normal para la zona.

-¿Cambia el resultado?

-Sí. Hay un aumento de la producción, una disminución de insumos y, por ende, aumento de rentabilidad en la empresa, generando, además, mayores ingresos económicos, capital biológico y social. Para el productor no implica un cambio drástico. Es simplemente pasar de un razonamiento lineal donde se atienden solos los síntomas, a un razonamiento no reduccionista, abarcando todos los componentes del sistema donde se atienden los problemas. Esta es la forma de atender situaciones complejas como lo son los establecimientos agropecuarios.

-¿Qué implica desde el punto de vista productivo?

-El planeamiento holístico del pastoreo es un proceso de planificación estratégica que aporta simplicidad a esta gran mencionada anteriormente. Integrando la producción ganadera con forraje, cultivos y otros miles de consideraciones, mientras trabajan para garantizar la continua regeneración de la tierra, el rendimiento productivo, y la rentabilidad. El planeamiento holístico del pastoreo ayuda a garantizar que el ganado se encuentre en el lugar correcto, en el momento correcto y por las razones correctas. El descanso y tanto el pastoreo como el impacto animal, son los principales aspectos de la planificación del pastoreo.

-¿Qué dejó el encuentro con Allan Savory?

-El encuentro con Allan, y las principales autoridades del agro de Uruguay, fue muy positivo. Por lo menos esa fue la sensación tanto para nosotros, como para las autoridades. Estaban presentes por parte de las autoridades del gobierno y entes del Estado Carlos María Uriarte, ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca; Adrián Peña, ministro Medio Ambiente; José Bonica, presidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA); Walter Baethgen, vicepresidente del INIA; Fernando Mattos, presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC); Eduardo Blasina, de la Red de Agroecología; y el diputado de Cabildo Abierto, Rafael Menéndez. Además, por parte del Savory Institute participaron Allan Savory, presidente y fundador; Daniela Ibarra-Howell, CEO y co-fundadora; y Jody Butterfield, co-fundadora. Por parte de Pampa Oriental, los directores Alberto Bocking, Ramiro García Pintos y Felipe Urioste.

-¿Qué piensa Allan Savory de Uruguay?

-Allan Savory, que había venido al país en 2016 para el Congreso Mundial de la Carne, sabe que Uruguay es un país chico, con una población pequeña muy bien educada en comparación con otros países; que es políticamente estable y se especializa en la producción ganadera. Es consciente que el productor uruguayo es de los mejores productores a nivel mundial, pero también es consciente por su experiencia que podemos ser aún mejores y que los manejos que nos están llevando a ser de los mejores no son sostenibles. Está convencido que Uruguay puede guiar y ser el primer país en todo el mundo y en la historia que lidere el movimiento regenerativo. Cree que tenemos una oportunidad tremenda en ser los que lideremos la causa en contra del cambio climático. Mediante el MH, con el Savory Institute y la implementación de Pampa Oriental en Uruguay atendemos todos los temas que están en la cartera. La posibilidad de aumentar la producción a nivel país, beneficiando a las industrias y a los productores, el eslabón que se ve menos beneficiado en la cadena productiva. Presentamos un sistema de monitoreo avalado en el mundo a nivel mundial (E.O.V.) que soluciona y brinda una oportunidad para la transacción de procesos ecosistémicos, que no solo avala los campos que se están regenerando, sino que brinda la oportunidad de vender los productos que provengan de estos campos, dentro del programa, con un valor agregado, lo que sucede en el mundo por la demanda del consumidor. Además, brinda información valiosa para la toma de decisiones. La posibilidad de ser pioneros y referentes en lo regenerativo, solidificando la marca país y dejándola en lo más alto. El encuentro dejó las puertas abiertas para una cooperación entre el Savory Institute y el Uruguay. Se firmó un convenio (MOU), en el cual se establece la cooperación para aunar esfuerzos en la defensa de nuestros recursos naturales y manejo regenerativo de nuestro ambiente. Tenemos la oportunidad de ser los primeros y liderar a nivel mundial el movimiento regenerativo y Allan Savory está dispuesto a dedicarle sus últimos años de vida al Uruguay.

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